El Claustro

LA CATEDRAL

El Claustro




 

En el año 1755, bajo la dirección de Gaspar López, el antiguo claustro fue reformado. El actual se compone de un estilo neoclásico, liso, con los arcos pegados a los viejos muros, con bóvedas de ladrillo y enlucidos. Las portadas de acceso a la catedral, sacristía, capilla de Santa Marina y a un pequeño patio interior son muy bellas en su sobriedad.

A la izquierda se puede descubrir los paneles en los que se indican algunos detalles del plan director de las vidrieras de la catedral.

La estatua yacente de un obispo. En la serena sonrisa de su rostro aparece la actitud del creyente de la Edad Media ante la muerte.

En el claustro destaca la réplica de un sarcófago paleocristiano del siglo IV. Procedente de Astorga, el original estuvo en la catedral hasta 1869, encontrándose hoy en el Museo Arqueológico Nacional. Representa el testimonio artístico más antiguo de la fe en nuestras tierras. En la copia que se puede contemplar se observan diferentes escenas de indudable inspiración cristiana, como la resurrección de Lázaro o la multiplicación de los panes y los peces.

Además, podemos contemplar la estatua yacente de un obispo, obra primorosa, donde se aprecia la finura y elegancia del esculpido. La cabeza descansa sobre un almohadón. Bajo los pies, un dragón o grifo de cabeza aplastada. En la serena sonrisa de su rostro aparece la actitud del creyente de la Edad Media ante la muerte.